Alguien debería escribir que este mundo no es más que una enorme piedra redonda.
Lo que tengo lo llevo conmigo, en esta absurda bolsa y en este absurdo cuerpo
Lo que quiero está siempre tan lejos, al final de este absurdo camino
A veces cuando el sol se va, tiñiendo de violeta la esquina del mar,
comprendo que nunca tuve nada y que muy probablemente nunca lo tendré,
solo el beso de tu voz en el alma y el perfume de tu cuerpo a mi alrededor
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